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¿Son los libros cada vez más largos?

Un estudio de la consultora Vervesearch para la editorial interactiva Flipsnack ha analizado más de 2 500 libros de la lista de los más vendidos del New York Times durante los últimos quince años, además de los listados que ofrece Google sobre los libros más comentados. El resultado es de lo más curioso, al parecer la media de número de páginas por libro ha aumentado de 320 páginas en 1999 a 400 en 2014. ¿El motivo? Todo apunta a que podría ser consecuencia de la aparición de los ebooks.
La percepción de lo grande que es un libro se está perdiendo a medida que el mercado digital avanza, es decir, si vas a comprar el libro en una librería puede que te eche para atrás su tamaño, pero cuando compras en digital lo único que ves es, como mucho, una barra de porcentaje.

También se apunta a que son los propios lectores los que están demandando libros cada vez más largos, con mayor capacidad de inmersión, capaces de luchar contra la sociedad de la inmediatez que el resto de medios, sobre todo los de Internet, están promoviendo. Los autores también sienten menos la necesidad de contenerse y el resultado, por ahora, les está saliendo bien, ya que muchos de los últimos premios de gran calado se han otorgado a novelas cada vez más largas. El ejemplo lo pone el Man Booker, premio que desde los años 70 venía dándose a novelas de unas 300 páginas y que en los últimos años ha ido a una media de 520.

Y es que con la tecnología actual nos cuesta lo mismo llevar encima un libro de 1 000 páginas que uno de 100, y la percepción de compra también es la misma. Eso sí, el tiempo que inviertes en leer no es el mismo y la saturación del mercado –se publica más que nunca- también genera situaciones en las que la pila de lectura –digital o no- se hace imposible de reducir.

Además, el libro gordo, publicado en papel, es cuidado con mimo por las editoriales, ya que parece, cada vez más, como una reivindicación de la lectura tradicional frente a la digital. Libros grandes, caros, contundentes. Por lo visto corren malos tiempos para las novelas discretas, ajustadas y de menos de 300 páginas.

¿Y a vosotros? ¿Os influye de algún modo el grosor de un libro a la hora de comprarlo? ¿Habéis notado un cambio en vuestros gustos en la última década? Os esperamos, como siempre, en los comentarios.